sábado, enero 12, 2019

Los Servidores al resguardo de El Teniente




Chaka y Critor estaban deliberando, el por qué se debería almacenar el todo del pequeño pueblo: Tanto las esencias digitalizadas de los ciudadanos, como las cosas conectadas estaban siendo, necesariamente, almacenables para conformar un bloque de contención. Estudiarlos, escudriñarlo e intervenirlo para ingresar las mejoras y blindar el .cl para la economía del futuro, era la máxima.
Ya estaba en el acervo de la población del pequeño pueblo la meta: ganar dinero. Aquella máxima destrozaba todas las instancias de compromisos, lealtades y responsabilidades. La mutación estaba muy arraigada en las personas y estas contemplaban sus ganancias como una alternativa única e irrenunciable. En las conciencias estaba autorizado el accionar indiscriminado y falto de dolo para con las ganancias particulares y familiares. Emprendimientos, empresas y corporaciones avanzaban, sin tregua, para ganar dinero y poder.
El objetivo de los titanes del pequeño pueblo estaba siempre fijado en superar, con bien, las implicancias de la 4.0 y así los SIG lo habían entendido. Ya estaba claro que las personas se conectarían con las cosas y así mucho de lo que viajaba por las redes (paquetes de bits) sería vulnerable -dado lo que estaba incrustado en el acervo de la poblción del pequeño pueblo-, y ataques furtivos tendrían la posibilidad de intervenir a los individuos y objetos, a voluntad.
Los grandes procesos estaban a cargo de Sigtica, un SIG que estaba más adelantado que el resto y entendía las conexiones, necesarias, para que los Servidores no estuvieran expuestos a ser invadidos y/o dominados por algún algoritmo clandestino proveniente del exterior del .cl. Critor se debía a este SIG y contemplaba todos sus requerimientos, tanto elementos para su labor, como reflexiones debían ser atendidas, ya que la mente y el trabajo se conectaban, simbióticamente, y de esta condición se generaban nuevas aristas de lo que necesitaría el resguardo de los servidores.
Chaka debía ver a todos los SIG, más a los Titanes. Sus peticiones y las necesidades básicas para emplazar el resguardo de los Servidores no daban tregua, llegando al punto de resistir las tentaciones básicas que dominaban las mentes de los individuos del pequeño pueblo. El ganar dinero les había nublado sus mentes y sus visiones estratégicas se habían suprimido; de esta forma Chaka sabía que debía tener un discurso conciliador y de su-misión para no entorpecer los avances del proyecto.
Sigtica ya estaba en el comando central de la primera barrera, activa, para defender a Los Servidores; él, junto a Sigtor, habían montado los componentes físicos y tecnológicos con los que se detendría cualquier intento de llegar a los Servidores, en su emplazamiento físico: las cavernas de El Teniente.
En su caminata para mostrar los dispositivos dijo: “Este es mi hijo!!! Un diseño perfecto para conservar activa, sin mantenciones durante 700 años digitales, las defensas a los servidores. Es de esperar que, cuando ya se entre a los 600 años de operaciones, se comiencen a realizar las actualizaciones necesarias para mantener la seguridad incólume y así asegurarle un futuro a nuestra sociedad y economía electro-digital”
Critor atendía sus palabras y entendía la máxima lanzada por Sigtica. Prevalecer en el mundo futuro significaba tener fuentes energéticas perennes y de esa forma sostener el trabajo de los servidores. La relación eléctrica, electrónica y digital estaba muy enlazada y no se debía dejar nada al azar, en este tema tripartita.

Todo caminaba, sin tropiezos, en esta etapa del emplazamiento de la seguridad; solo faltaba llegar hasta las implicancias de seguridad en la superficie y acceso a las cavernas (túneles) En esta acción estaba Critor comprometido a establecer una actualización de los lineamientos, pero para ello necesitaba a la gran Sigolga. 
fijate.cl

 
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.